La peor catástrofe vial de los últimos años en el Bajo Giuliani sumó en las últimas horas detalles que multiplican el dolor y la consternación en toda la provincia. Las cuatro mujeres que fallecieron el lunes por la tarde, luego de que la Ford EcoSport en la que viajaban pasara de largo en el oscuro cruce de las rutas 14 y 35 y cayera al agua, eran hermanas de apellido Sosa. El trágico viaje tenía como destino el Hospital Favaloro de Santa Rosa, donde planeaban visitar a otra hermana que acababa de ser operada.
Las víctimas fueron identificadas como Cristina Sosa, Esmeralda Raquel Sosa, Olga Sosa y Estela Sosa. La conductora y sobreviviente de la tragedia se llama Dominga Fortunata Sosa. El caso está en manos de la fiscala Cecilia Martiní.
“Todavía falta recuperar un cuerpo porque las condiciones del frío de ayer y la oscuridad hicieron que fuera imposible seguir trabajando”, confió a El Diario una fuente policial a primera hora de la mañana de este martes. Pasadas las 9:30 horas, los buzos de la policía lograron encontrar el cadaver de la mujer que todavía permanecía bajo el agua.
El siniestro ocurrió en un sector con un negro historial de accidentes, caracterizado por la falta de iluminación y visibilidad. La conductora del vehículo, quien logró salir a la superficie por sus propios medios en medio de la hondonada de agua, permanece en estado de shock tras haber alertado a los rescatistas de que sus cuatro familiares habían quedado atrapadas en el habitáculo sumergido.
La comunidad de Colonia 25 de Mayo, de donde eran oriundas, se encuentra completamente paralizada por la noticia. Los restos de las cuatro hermanas están siendo velados este martes en el Salón de Usos Múltiples (SUM) de la localidad de la ribera, en una jornada de profundo duelo local.
Una misma familia signada por la desgracia vial
El drama de los Sosa se vuelve aún más desgarrador al revisar los antecedentes viales de la región. Hace apenas un año y medio, la misma familia pampeana sufrió otra pérdida devastadora bajo circunstancias similares: cinco de sus integrantes perdieron la vida en un violentísimo choque sobre la Ruta Nacional 151.
Aquella tragedia previa, sumada al siniestro de este lunes en el Bajo Giuliani, desnudó una vez más las falencias estructurales y la peligrosidad de las rutas que conectan el oeste provincial con la capital. En el lugar del hecho, el personal de Bomberos, la Policía de La Pampa y la Agencia de Investigación Científica (AIC) trabajaron hasta altas horas de la noche bajo condiciones climáticas extremas para retirar los cuerpos del cuenco de agua, mientras la justicia avanza en las pericias para determinar las responsabilidades por la histórica falta de señalización e iluminación en la encrucijada.
