El sistema público de salud, a través del Hospital Central ‘Dr. Ramón Carrillo’, llevó a cabo este procedimiento de alta complejidad destinado a casos especiales de arritmia.

El procedimiento se realizó sobre un paciente de 46 años que padecía taquicardia intranodal recidivante, una arritmia que ya había sido abordada previamente mediante ablación convencional pero sin éxito. Luego, mediante la técnica del frío, se aplicó en una primera instancia una temperatura de -30 grados para verificar la posición y evaluar el riesgo. Una vez confirmada la efectividad y la seguridad del punto elegido, se descendió a -80 grados, logrando el cese definitivo de la arritmia.
La intervención es indicada para situaciones en las que existe recidiva de arritmia o cuando el sustrato de implantación de la vía se encuentra muy cercano al nodo auriculoventricular, lo que genera un alto riesgo de bloqueo y la eventual necesidad de un marcapasos. En tales casos, aplicar radiofrecuencia convencional resulta riesgoso, por lo cual la crioablación se presenta como una alternativa más eficaz y con menor probabilidad de complicaciones.
El equipo interdisciplinario que concretó la intervención estuvo integrado por Cecilia Juárez, jefa de Cardiología; Julián Olmedo, jefe de Electrofisiología; Juan Vergara, proctor de Buenos Aires; Gabriela Davis en instrumentación; Luciana Melana en Anestesiología; Matías Sosa en rayos y polígrafo; Camila Lucero; Joaquín Areta Álvez y Sergio Fontana.
