La Provincia refuerza el monitoreo de las precipitaciones, la regulación de los embalses y los trabajos de reencauzamiento de ríos para reducir los posibles efectos de las lluvias intensas. Por el momento, San Luis mantiene una tendencia de precipitaciones acorde con un año húmedo dentro de los valores habituales. “Esta reunión es para transmitir tranquilidad a los sanluiseños”, comentó Poggi.

Este martes por la tarde, en las oficinas de San Luis Agua de Casa de Gobierno, el gobernador Claudio Poggi encabezó una reunión de trabajo junto al presidente de San Luis Agua, Hugo Guzmán Durán, y la ministro de Seguridad, Nancy Sosa, para analizar los avances de las acciones preventivas que llevan adelante los organismos provinciales ante el fenómeno El Niño.
El Niño es un fenómeno climático asociado al calentamiento anormal de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial, que puede modificar los patrones de precipitaciones en distintas regiones del mundo. En Argentina, su influencia puede incrementar la probabilidad de lluvias intensas en determinadas zonas y, con ellas, el riesgo de crecidas de ríos y arroyos e inundaciones.
En este contexto, la Provincia avanza con medidas de prevención que incluyen el monitoreo permanente de las condiciones meteorológicas, el seguimiento de los embalses, el reencauzamiento de los ríos y la coordinación entre los organismos responsables. Estas acciones buscan anticipar escenarios de riesgo, mejorar la capacidad de respuesta y reducir el impacto de posibles precipitaciones intensas en las localidades sanluiseñas.

Monitoreo y regulación de los embalses
El presidente de San Luis Agua, Hugo Guzmán Durán, explicó que la reunión permitió repasar las tareas que desarrolla el Ente para prepararse ante los posibles efectos del fenómeno. “Como siempre, nos gusta repetir que los trabajos de San Luis Agua y del Gobierno de la provincia están enfocados a un trabajo preventivo”, señaló.
Entre las medidas implementadas, el presidente destacó la instalación de pluviógrafos y la puesta en funcionamiento de un nuevo sistema de monitoreo que registra las precipitaciones durante las 24 horas, permite conocer la cantidad de milímetros acumulados y genera información para identificar las zonas donde llueve.
Estos datos son fundamentales para planificar la regulación de los embalses, evaluar las condiciones de los ríos y determinar posibles intervenciones en los sectores críticos. “Todos esos valores nos permiten a nosotros trabajar en lo que es prevención, poder hacer la regulación de los embalses, el manejo de cada uno de los lugares donde tenemos embalses y, si está lloviendo en los lugares donde nosotros hemos hecho reencauzamientos, ir y ver cómo está trabajando el río en esos puntos críticos”, detalló Guzmán Durán.
