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Mateo Yagame: otra víctima de un menor de edad que no obtendrá justicia

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La palabra de Claudia, abuela de Mateo, sobre el hecho más triste y cruel de su vida. Un menor de 14 años asesinó a su nieto Mateo y la familia debió enfrentarse a un sistema que nunca es justo para las víctimas.

 


 

Por Lic. Pamela Forestello

 

Mateo tenía 18 años recién cumplidos, era el que siempre esperaba a su mamá con el mate listo, el que le preguntaba cómo había estado su día… un hijo, un nieto, un hermano, un amigo…una vida que fue arrebatada por una puñalada por la espalda producida por un adolescente de 14 años el 11 de enero de 2025, en La Plata.

 

Los minutos que destruyeron una familia relatados por una abuela

Noelia, la mamá de Mateo llegó de trabajar como todos los días. Emilio pidió permiso para ir a comprar un jugo y llevó el teléfono para pagar con una billetera virtual. En ese recorrido se encontró con un grupo que le quiso robar el celular y volvió corriendo a su casa, gritando  y pidiendo ayuda.

 

Mateo salió de la casa acompañado por Pedro en el afán de defender a su hermano, y cuestionaron al otro grupo conformado por entre 6 y 8 jóvenes. Pero, lejos de negociar, fueron atacados a piñas por lo que corrieron hasta su casa. Al intentar pasar la tranquera de entrada el barrio, el menor de 14 años lo alcanzó por detrás y le dio una puñalada de 30 cm cortando la arteria principal.

 

Inmediatamente fue trasladado a la UPA de Los Hornos donde fue intervenido quirúrgicamente. Pero a los dos días, el 13 de enero de 2025, los profesionales les dicen que tiene muerte cerebral. Fue entonces, cuando en medio del dolor, la mamá decide donar los órganos de su hijo, para que siga viviendo en alguien más.

 

La lucha frente al sistema

Del mismo modo que nos relatara en su momento Mariela, la mamá de Joaquín Sperani, el inmenso dolor se profundiza con un sistema que Claudia define como “ciego, sordo y mudo”.

 

Día tras día, esta familia con la abuela a la cabeza, ha recorrido todas las oficinas que pudieron encontrar en búsqueda de ayuda, de acompañamiento, de justicia para Mateo. A pesar de no quedarse a esperar, de insistir… solo se han sentido revictimizados una y otra vez por la lentitud, por la falta de empatía, por la falta de herramientas de un Estado que no ha logrado en ninguno de estos casos, demostrar que los familiares de víctimas son escuchados, sino todo lo contrario.

 

No solo se encontraron con que no se podía hacer un juicio al asesino por su edad y la legislación vigente, Además, no obtuvieron contención psicológica ni de ningún tipo para la mamá. Solo había ante ellos, puertas cerradas o sin respuestas.

 

Un asesino libre y una restricción que parece de película

 

El adolescente que cometió el asesinato es inimputable para las leyes argentinas por su edad, siempre lo supieron. Durante un año estuvo en un instituto de menores en el que se debían cumplir con determinadas medidas para su reinserción socioeducativa.

 

En este punto, Claudia relata que en enero de 2026,hubo una jueza subrogante (suplencia por vacaciones de la jueza Lescano que llevaba el caso). Esta persona puso a la luz que “no se había trabajado con el chico, no había tenido asistencia… dio 60 días más para una revisión, pero al regresar la Jueza Titular denegó todo y se ordenó la liberación del menor por supuestamente haber cumplido los objetivos planteados para la reinserción”.

 

La medida: restricción de acercamiento a la familia de la víctima de 100 metros por 90 días.

 

La pregunta que se repiten la mamá y la abuela: ¿cómo puede un instituto realizar todas las acciones y seguimiento a los menores criminales cuando no pudieron ni siquiera coordinar un acompañamiento psicológico para una sola persona que es la mamá de la víctima.

 

¿Hay diferentes justicias para casos mediáticos y no mediáticos?

En La Plata, con una diferencia de un mes, hubo dos casos de crímenes cometidos por menores de edad. En enero, el asesinato de Mateo, en febrero el asesinato de Kim Gomez, la niña que fue arrastrada 15 cuadras por un vehículo que había robado.

 

En ambos casos hubo un menor de 14 años involucrado.

En ambos casos intervino la jueza Lescano.

 

¿Una diferencia?

 

El crimen de Kim ocurrió en una Avenida y quedó grabado por cámaras de la zona. Esto hizo que su caso se hiciese mediático, todos vieron el video. Inmediatamente diferentes organizaciones y políticos aparecieron dando su apoyo y prometiendo una lucha para la resolución.

 

El crimen de Mateo no.

 

¿Otra diferencia?

 

El adolescente de 14 años que participó en el asesinato de Kim está en un instituto de menores de máxima seguridad.

El adolescente de 14 años que asesinó a Mateo, está libre.

 

Con todo el derecho, esta abuela se pregunta ¿acaso la vida de Mateo Yagame valía menos?

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