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Día internacional de la Mujer; una lucha histórica

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Hoy, 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer. Esta fecha tiene más de 100 años de historia y su origen es el reclamo de una mejor calidad de vida para las mujeres trabajadores y el fin de la explotación infantil.


 

Según destaca ONU Mujeres, el primer registro de lucha se tiene en 1848 cuando, indignadas por la prohibición que impedía a las mujeres hablar en una convención contra la esclavitud, las norteamericanas Elizabeth Cady Stanton y Lucretia Mott congregaron a cientos de personas en la primera convención nacional por los derechos de las mujeres y, juntas, exigieron derechos civiles, sociales, políticos y religiosos en una Declaración de Sentimientos y Resoluciones.

Más tarde, ya instalada la Revolución Industrial, al reclamo de derechos como una reducción de la jornada laboral de entre 8 y 10 horas, mejores condiciones de salubridad, tiempos de descansos y abolición del trabajo infantil, se sumaron las sufragistas, que luchaban por el voto femenino.

Hay registros de una salvaje represión ocurrida a mujeres en 1857, en Estados Unidos. Nueva York sería la sede de la mayoría de las protestas y de las represiones. “Pan y rosas”, es la consigna que sintetiza los reclamos de mejoras en el trabajo y en la calidad de vida en diferentes convocatorias alrededor del mundo.

Las trabajadoras textiles marcaron un hito

Son muchos las protestas y reclamos que se registran en diferentes países. Uno de los récords lo ostenta Nueva Zelanda, con una recolección de firmas que se extendió por 270 metros de papel para pedir, en 1893, el voto femenino que, finalmente se aprueba.

Pero sin duda el hecho más trágicamente recordado es el incendio ocurrido en la fábrica textil ‘Compañía de blusas El Triángulo’, en Estados Unidos, propiedad de Max Blanck e Isaías Harris, que se produjo el 25 de marzo de 1911 y comenzó en el octavo piso del edificio dejando un saldo de 146 muertos. La tragedia ocurrió cuando el fuego se propagó causando la muerte de estas personas, en su mayoría mujeres. Las versiones sobre el origen del incendio son muchas: van desde una colilla mal apagada, que terminó en catástrofe dadas las malas condiciones de ventilación y seguridad, hasta la intencionalidad de los propietarios de terminar con los incómodos reclamos. El resultado de esta tragedia marcaría un hito en esta lucha.

Muchas de las trabajadoras muertas ese fatídico día ya participaban de la lucha por sus derechos y habían encabezado la huelga del invierno de 1909, que se extendió a 20.000 compañeras afiliadas al International Ladies Garment Workers (Sindicato internacional femenino de Trabajadores de la Confección).

En el otro lado del mundo, durante la Revolución Rusa, las mujeres también se harían escuchar y el gobierno provisional concedió el voto femenino el 23 de febrero de 1917, según el calendario juliano, que corresponde al 8 de marzo en el calendario gregoriano.

Conmemoración internacional

Sin embargo, recién en 1914, las mujeres del mundo lanzaron un llamado de fraternidad universal y fijaron el 8 de marzo como fecha dedicada a la mujer luchadora.

Luego de un largo recorrido, en 1977, la Organización de las Naciones Unidas oficializó el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer, un día dedicado a honrar la valentía y el sacrificio de aquellas que lucharon incansablemente por la igualdad de derechos.

Finalmente, el 8 de marzo de 2011, la ONU, decretó el Día Internacional de la Mujer en las Naciones Unidas, entidad creada para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de la Mujer. Desde entonces, cada año, esta Organización presenta un lema, el de 2024 es: ‘Financiar los derechos de las mujeres para acelerar la igualdad’.

Un informe emitido este año por el Banco Mundial le da sentido a esta afirmación. El documento que, por primera vez evalúa la diferencia entre las reformas legales y los resultados reales para las mujeres en 190 economías, concluye que si bien según las leyes vigentes las mujeres, en teoría, gozan de aproximadamente dos tercios de los derechos de los hombres, los países han establecido, en promedio, menos del 40 % de los sistemas necesarios para su aplicación plena. Es decir, no se invierte, realmente, en procurar esa igualdad que tanto se pregona.

El sufragio, otra difícil conquista

En la sociedad argentina de fines del siglo XIX e inicios del XX, las mujeres no sólo desempeñaban roles tradicionales de cuidadoras y esposas, sino que también participaban activamente en la vida política y social, aunque sin reconocimiento legal.

Y San Luis no fue la excepción. Según la investigación registrada por el historiador Felipe Pigna en su libro ‘Mujeres tenían que ser’, fueron las maestras de la Escuela Graduada y Superior de San Luis, encabezadas por Enriqueta Lucero de Lallemant, quienes llevaron adelante en 1881 la primera huelga docente de Argentina.

Un poco más adelante, el Primer Congreso Femenino de 1910 marcó un hito en la lucha por los derechos civiles de las mujeres en Argentina. Figuras destacadas como María Abella Ramírez, una docente de origen uruguayo radicada en La Plata. Julieta Lanteri, una inmigrante italiana que se había recibido de médica y Alicia Moreau, una destacada luchadora por los derechos femeninos y una singular referente del Partido Socialista, fueron quienes abogaron por el sufragio femenino, cada una con enfoques distintos sobre cómo lograrlo.

Durante la década de 1920, el movimiento feminista ganó impulso con un mayor número de asociaciones de mujeres respaldando la causa del sufragio. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos y la aprobación en la Cámara Baja en 1932, el voto femenino no fue tratado en el Senado, donde predominaban posturas conservadoras.

El sufragio femenino finalmente se logró gracias al esfuerzo, especialmente de los sindicatos, culminando en la sanción de la ley del sufragio en 1947. La primera experiencia de voto femenino se llevó a cabo en 1951 con una participación masiva que marcó un hito en la historia del país.

Desde entonces los reclamos se actualizan, las demandas cambian, pero la lucha continúa.

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