Por Lic. Pamela Forestello
Desde hace meses, los empleados de la Provincia de Córdoba, vienen haciendo descargos de todo tipo y por diversos canales, sobre los descuentos abusivos que realiza el Banco de la Provincia de Córdoba al momento de ingresar el salario en sus cuentas. En muchos casos, alcanzando el 100% de su salario.
Para cualquier trabajador, el día de cobro representa la recompensa al esfuerzo mensual y el sustento de su hogar. Para miles de empleados públicos y jubilados de la Provincia de Córdoba, sin embargo, el primer día de cada mes se ha transformado en un momento de angustia y ansiedad. ¡¿La razón? Los trabajadores estatales no cuentan con la libertad de elegir la entidad bancaria donde percibir sus salarios, quedando acoplados de forma obligatoria al esquema operativo del Banco de Córdoba (Bancor).
Además, al acreditarse los haberes en la misma entidad donde se contrajeron obligaciones financieras, el banco ejecuta de manera inmediata el débito automático de tarjetas de crédito, adelantos y préstamos personales antes de que el agente pueda disponer de un solo peso. Tampoco tiene la persona el derecho de elegir cuándo pagar ni cómo administrar su salario.
Una primera salida de emergencia que se habría convertido en una trampa más del Banco Provincia de Córdoba
Frente a la imposibilidad de sostener la canasta familiar y la urgencia por liberar margen en sus cuentas para el día a día, numerosos trabajadores optaron por la única alternativa que Bancor les habría ofrecido en un primer momento: la refinanciación mediante unidades ajustables por inflación (UVA).
Si bien esta modalidad permitió reducir el valor inicial de la cuota en términos nominales y recuperar liquidez inmediata, trasladó la deuda a un capital indexado de manera constante por el Índice de Precios al Consumidor (IPC). En un contexto de pérdida sostenida del poder adquisitivo salarial, el capital adeudado en UVA creció de forma exponencial, convirtiendo el alivio temporal en una carga financiera progresiva.
El nuevo Programa de Alivio Familiar y la gran exclusión
Ante la presión de los reclamos sindicales y sociales, la Provincia oficializó el Programa Provincial de Alivio y Reordenamiento del Endeudamiento Familiar. La medida propone la unificación de deudas (tarjetas y préstamos personales) en plazos de hasta 48 meses con un techo de tasa fija anual del 35%, buscando aliviar el costo financiero general.
Sin embargo, la implementación del programa dejó al descubierto una grieta crítica: los clientes que tomaron refinanciaciones en UVA quedan excluidos del beneficio, por lo tanto no pueden reconvertir su deuda a tasa fija.
El hecho de que hayan demorado tanto tiempo en presentar este programa, pero sobre todo, que hayan primero contactado a los clientes para “darles una ayuda” con la refinanciación en UVA ¿fue una trampa más de Bancor? ¿Si realmente quieren ofrecer un alivio de endeudamiento familiar, mientras duplican o triplican la deuda con los intereses, no deberían incluirlos a todos?
