Por Lic. Pamela Forestello
Las estafas por WhatsApp y llamadas telefónicas siguen creciendo y cada vez son más sofisticadas. En muchos casos, los delincuentes aprovechan la confianza, el apuro o el desconocimiento para engañar a sus víctimas y obtener dinero en cuestión de minutos.
Entre las modalidades que más se repiten aparecen algunas ya conocidas y otras que comenzaron a hacerse frecuentes en distintas ciudades y pueblos del interior. Conocer cómo funcionan es el primer paso para prevenirlas.
El comprobante falso y el “depósito de más”
Una de las maniobras que más se está repitiendo consiste en fingir una compra o la contratación de un servicio, en la que envían un supuesto comprobante de transferencia bancaria o de una billetera virtual. Ese comprobante suele estar editado o directamente es falso, aunque a simple vista puede parecer auténtico.
Inmediatamente después, asegura que cometió un error y que transfirió una suma mucho mayor a la acordada. Por ejemplo, si el producto cuesta $50.000, dice haber enviado $5.000.000. Luego insiste en que el vendedor le devuelva la diferencia “cuanto antes” porque necesita el dinero o porque se trató de un error del banco.
La presión es parte del engaño. Mientras la víctima revisa el comprobante, el supuesto comprador llama o envía varios mensajes para apurar la devolución. En algunos casos, simulan también el contacto desde la billetera o banco… lo que finaliza en el vaciamiento de su cuenta e incluso en la acreditación de préstamos en cuentas de terceros.

El engaño del código de WhatsApp
Otra modalidad muy frecuente comienza con un mensaje o una llamada de alguien que dice haberse equivocado al enviar un código de verificación. En realidad, ese código fue solicitado para registrar la cuenta de WhatsApp de la víctima en otro dispositivo.
Si la persona comparte ese número de seis dígitos, los delincuentes toman el control de la cuenta y luego la utilizan para pedir dinero a familiares y amigos haciéndose pasar por el verdadero propietario.
WhatsApp recuerda que ese código es personal y nunca debe compartirse con nadie.
Falsos empleados de bancos o billeteras virtuales
Otra estafa habitual consiste en llamadas de supuestos representantes de un banco, una empresa de telefonía o una billetera virtual.
Generalmente afirman que detectaron un movimiento sospechoso, que hay que actualizar la cuenta o que es necesario confirmar la identidad del cliente. Durante la conversación intentan obtener claves, códigos de seguridad o convencer a la víctima de instalar aplicaciones que permiten controlar el celular de manera remota.
Los bancos y las entidades financieras reiteran que nunca solicitan contraseñas, códigos de seguridad o claves de acceso por teléfono, WhatsApp o redes sociales.
Premios, sorteos y beneficios falsos
“Ganaste un premio”, “tenés un reintegro disponible” o “fuiste seleccionado para recibir un beneficio” son algunas de las frases utilizadas para despertar interés.
Después envían un enlace o solicitan datos personales para completar un supuesto trámite. Muchas veces esas páginas imitan la apariencia de organismos públicos, bancos o empresas reconocidas para generar confianza.
La urgencia como herramienta
Un rasgo común en la mayoría de las estafas es la presión.
Los delincuentes buscan que la víctima actúe sin pensar. Frases como “tenés cinco minutos”, “tu cuenta será bloqueada” o “hay que resolverlo ahora” buscan impedir que la persona consulte con alguien o verifique la información.
Si alguien intenta apurarte para realizar una transferencia o compartir datos personales, es recomendable desconfiar.
Nunca compartas estos datos
Ningún banco, billetera virtual o empresa seria pedirá por teléfono o WhatsApp:
- Contraseñas.
- Códigos de verificación.
- Token o claves de seguridad.
- Código de seguridad de tarjetas.
- Claves de home banking.
Si alguien los solicita, probablemente se trate de una estafa.
¿Qué hacer si recibís un mensaje sospechoso?
- No hacer clic en enlaces desconocidos.
- No compartir códigos de verificación.
- No instalar aplicaciones sugeridas por desconocidos.
- Verificar siempre que el dinero esté acreditado antes de entregar un producto o devolver una supuesta diferencia.
- Contactar a un agente de la entidad financiera por un canal de contacto oficial para comprobar la transacción sin importar la demora, pues pueden haber enviado una transferencia con posibilidad de rechazarla una vez que logren su cometido.
- Comunicarse directamente con el banco o la empresa mediante sus canales oficiales.
- Bloquear y denunciar el número.
La prevención sigue siendo la mejor herramienta
Las modalidades cambian constantemente, pero el objetivo es siempre el mismo: aprovechar un momento de distracción para obtener dinero o información personal.
Tomarse unos minutos para verificar una transferencia, confirmar la identidad de quien llama o consultar con otra persona puede evitar una pérdida económica importante. En tiempos donde gran parte de las compras, ventas y trámites se realizan desde el celular, desconfiar de los apuros y comprobar cada operación sigue siendo la mejor forma de protegerse.

